El BDSM y la mujer maravilla

 

 

Se cuenta que en las ofrendas consagradas por las cortesanas a la diosa Venus se encontraron látigos y espuelas, objetos que también son los símbolos de las mitológicas Amazonas y que, a su vez, podrían ser indicativos del uso amatorio que se les daba por parte de las mujeres de aquella época. La relación entre el placer y el dolor, así como del control y la sumisión, se exploró ampliamente en los círculos libertinos del siglo XVIII cristalizados en la obra del Marqués de Sade y encontraron su eco en la literatura del XIX con “La Venus de las pieles” escrita por Leopold von Sacher- Masoch, quién perfiló todos los elementos de la estética bondage (pieles, látigos, fustas, fetichismo de pies) al tiempo que le dio nombre a la práctica en la que se goza siendo sometido.

El BDSM es la unión de las siglas norteamericanas Bondage & Discipline y de las europeas sadismo y masoquismo, la base de todas éstas prácticas es el consenso entre los que las practican, es importante remarcar que el sadismo aquí, a diferencia del uso patológico con el que comúnmente se identifica, tiene sus límites y puede ser detenido con el empleo de una palabra de seguridad. Así, en este contexto, el goce del “sádico” depende también del goce del otro, es un placer recíproco que en algunos casos puede ser intercambiable (switch)[1].

La importancia del flujo de poder en el binomio “amo-sumiso” se da en dos niveles: por un lado, en la representación de una fantasía, con toda la teatralidad que esto conlleva (bondage) y por otro en la escenificación de un rol no igualitario en sociedad (maestro, alumna; doctor, enfermo; ama, esclavo, etc[2].) A la par de estos niveles se incorporan prácticas eróticas que pueden incluir el coito o no, como el spanking y que, a mi parecer, en esta rama occidental del sadomasoquismo, se nutren de una hermosa imaginería católica: flagelación (recordemos la mortificación del cuerpo en la tradición cristiana), fetichismo (el culto a objetos que se consideran sagrados como íconos porque son parte de Cristo o de los santos).

La paradoja reside en que, dentro del juego, la representación de una situación en la que se ejerce el control sobre otro es más igualitaria que la que se da en sociedad. Por eso es importante no confundir la teatralidad con falta de verosimilitud, porque en una relación BDSM la sumisión, la obediencia, la disciplina y el poder son reales a partir del consenso establecido, lo que los hace radicalmente diferentes a cómo se ejercen a través de los aparatos del poder es que éstos hacen uso de la violencia creyendo que es sinónimo de autoridad. De ahí que el tema más importante de “La mujer maravilla” sea buscar la paz por encima de la violencia. Al conocer la violencia en el terreno de lo sexual ésta se vuelve prescindible fuera de él, ya que si existe violencia sin consenso se trata de un abuso.

Manifesto della mostra La grande svolta anni '60 Valentina, eroina del fumetto creato da Guido Crepax nel 1965.
Valentina, el cómic de Guido Crepax también explora el bondage. 

Recuerdo que cuando yo empecé a notar la existencia del BDSM fue durante mi etapa de “gótica” adolescente, en ese entonces yo separaba a los dark de los góticos porque los primeros usaban látex y nosotros terciopelo, pero también porque ellos usaban anillos de O y a mí algo me decía que eso tenía algo que ver con lo sexual. Recuerdo también lo difícil que era explicarle a los que me preguntaban por qué me vestía sólo de negro esa separación extraña que yo hacía, como queriendo mantenerme al margen de la sociedad, pero dentro de una subcultura que era a su vez diferente de otra muy parecida. Un gran lío. Ahora creo que es importante ese lado “marginal” del BDSM, porque, al menos en mi caso, se trata de uno de los caminos más difíciles del autoerotismo porque si uno se decide por éste tipo de prácticas en cierta forma también se está participando de la marginalidad. No es casual que el BDSM funcione como una comunidad, para el discurso mainstream del sexo, el sometimiento (al que se llega después de conocerse a uno mismo) no vende ni conviene; pero tampoco es pertinente convertir éstas prácticas en un objeto de consumo porque pueden mal interpretarse o convertirse en un producto.

El psicólogo William Moulton Marston, creador de “La mujer maravilla” desarrolló en su libro “Emotions of Normal People” (1929) una teoría conocida como DISC en la que elabora cuatro tipos de personalidades para entender el comportamiento de las personas, en ella hay dos aspectos a resaltar: dominio y sumisión. Lo interesante para mí, es cómo a partir de una personalidad marcada, podemos ir al otro polo en una sesión de BDSM porque es justo en la puesta en escena en donde podemos rendirnos al placer de ser dominados o gozar en el papel de dominar y someter a nuestra voluntad; una vez terminada la sesión habríamos aprendido más de nosotros mismos al representar una personalidad opuesta a la nuestra. Al parecer Marston vio popularizadas sus teorías y -sus experiencias personales- en su obra más conocida, así, en “La mujer maravilla” abundan guiños al BDSM: látigos, nalgadas, cadenas, escenas de sumisión, pero su función no es la de una violencia gratuita; como mencioné, conocer la violencia en el consenso, el dolor a partir del placer, nos convierte, según el cómic, en personas de paz.


[1] La versión de “La Venus de las pieles “ de Roman Polanski  trata de una adaptación “contemporánea” al teatro de la novela de Masoch. Éste recurso le permite plantear de manera más clara la idea del intercambio de poder porque juega con el binomio “director/actriz” (en la adaptación que se hará al teatro dentro de la película) y “dómina/sumiso” (la que existe en la novela).

[2] También Roman Polanski explora en la película “Bitter Moon”  el puppy play otra variante de los juegos del rol.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s