Una gang bang de Sasha Grey, reflexiones en torno al deseo

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Éxtasis de Santa Teresa, estatua en mármol de Gian Lorenzo Bernini

Hace tiempo miré un largo vídeo porno de Sasha Grey en una gang bang. Muchas cosas me impresionaron: cómo era posible que después de transcurridos varios minutos ella siguiera con el mismo ímpetu que al principio: masturbando a unos, con un pene en cada mano, chupándoselo a otros, siendo penetrada por todos los orificios posibles. Pero conforme avanzaba el vídeo me fascinaba aún más la expresión del rostro y del cuerpo de Sasha: parecía totalmente transportada a un estado mental alterado, me parecía la personificación del deseo (si ella fuera un ícono religioso sería la madonna del sexo).

El mismo vídeo dio pie a varias reflexiones en torno al deseo. Justifiqué el ímpetu de Sasha a partir de mi propia experiencia, porque el deseo se me figura como un gran río desenfrenado que no conoce marcos morales. Recuerdo haber sentido, en aquella experiencia a la que me refiero, que yo podría haber hecho cualquier cosa en ese momento, no sentía pudor, sólo sentía deseo sexual y mientras lo sentía nadaba en ese deseo, por primera vez no estaba haciendo una cosa por tratar de llegar a ese deseo, porque en otras situaciones nunca alcanzamos el deseo por el deseo mismo, siempre se nos disfraza en otra cosa, a manera de encadenamiento. En otras ocasiones, el deseo se me disfrazaba en palabras o en fantasías, pero no aquella vez, aquella vez me sentía como un cuerpo siendo poseído por el deseo, pero siendo en él.

Quiero apuntar algo respecto a la palabra “posesión”, comúnmente se relaciona la idea de “tomar posesión” como apoderarse de alguna cosa; en contextos cristianos, el demonio se posesiona de un cuerpo. Curiosamente Platón, en “El banquete” identifica a Eros como un daimon; es decir, un intermediario entre lo mortal y lo inmortal. Por tanto, el deseo es un impetuoso impulso del cuerpo que al mismo tiempo permite la elevación del alma. Para Platón, a partir de la belleza sensible se puede llegar a la virtud, pero también el deseo es una vía de acceso a lo divino.

Sin embargo, la moral religiosa al separar cuerpo y alma cercenó el concepto de Eros, entendiendo amar a lo que se relaciona con el sentimiento o lo espiritual y al deseo como un sinónimo de lujuria. Beatitud, por un lado, caída en desgracia por el otro. Amor sagrado y amor profano. De esta forma también se separó nuestra relación erótica con la realidad, dicha separación tiene varias repercusiones: la regulación del deseo crea la sociedad, de ahí que autores como Sigmund Freud, Claude Levi-Strauss o Georges Bataille identifiquen el nacimiento de la cultura con la prohibición del incesto. El deseo sexual se convierte en una construcción cultural que aprueba o desaprueba sus manifestaciones dependiendo de la conveniencia de los instrumentos de poder.

Anteriormente hice la comparación de Sasha Grey con una madonna: el ícono de la virgen del deseo, estoy simbolizando el deseo tomando las dos partes que dividió la iglesia, cualquier espectador del vídeo puede escoger la beatitud o la satanización, eso dependerá de su marco moral. Porque el deseo funciona también como un constructor de identidad: nos descubrimos a partir de cómo nos relacionamos con nuestros deseos. Por tanto, nadar en el deseo y dejarnos posesionar por él podría ayudarnos a dinamitar nuestros límites morales para volver a la unión erótica con el mundo, con nosotros mismos y con los otros; en un vínculo con lo suprasensible si seguimos la línea de las místicas orientales y en cierta medida a Platón, o con el otro en una lectura más moderna. En nuestra unión con el mundo no somos seres separados de mente y cuerpo, percibimos de manera integral, somos un rostro que conoce y que goza.

Nota:
A petición de los lectores: el vídeo está en pornhub 🙂

11 comentarios sobre “Una gang bang de Sasha Grey, reflexiones en torno al deseo

  1. Creo que por muy posmodernillos que nos pensemos seguimos teniendo como base muchas ideas armadas en el medievo. Salvo algunas excepciones, me sigue pareciendo complicado pensar como uno mismo el apetito racional y el corporal. Justo la ciencia ficción ataca esta separación con relatos sobre mentes que cambian de cuerpo, pues muestra cómo esa modificación destruye la identidad (pues no se es racionalmente sin el cuerpo).

    Besos 😉

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  2. hola!! gran entrada sobre Sasha Grey… ella fue una actriz con mucho talento, en alguna entrevista se le preguntó sobre su retiro y ella contestó que para ella incursionar en el porno era una forma segura de navegar por todos sus deseos, no una profesión o algo para toda la vida. Es un portento, son pocas las actrices que trasmiten algo más allá de la obvia ilustración de una fantasía ✌🏽

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  3. Bueno. Mil cosas se me figuraron entre que leía e intentaba contestar renglón a renglón casi como cuando te interrumpo siempre al hablar…. lo primero que pensé fue en dar mi mas sentido pésame a todos los pornonautas que quizá, luego de bajar sus braguetas, llegaron por error hasta aquí esperando encontrar una foto de sasha bañanada en viscosidad. Después pense en Epicuro con sus comilonas y orgías para saciar esas pulsiones que según el distraen de cosas más importantes. Cuando hablaste de deseo también además de Epicuro y sus organizaciones del deseo recordé a Kant y esto de que ser “humano” hoy y social es estar reprimiendo el deseo constantemente… lo de una moral erotica y la estetica y nada…. Mil cosas. Me gustó mucho el post y agradezco la imagen mental de sasha siendo penetrada incansablemente.

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  4. “El porno es el festival y no la fiesta” Baudrillard…
    Creo que confundes el concepto de “deseo” con el de “goce”.. y creo que eso puede generar cierta confusión.. el goce es la energia libidinal que quiere encontrar su satisfacción de manera bruta.. el deseo está en la ausencia (aún el deseo sexual)… “el deseo sexual se convierte en una construcción social”? .. o lo ha sido siempre?… Se dice que es precisamente La Ley lo que configura al deseo… pero no por lo que está permitido, si no precisamente por lo que está prohibido o por fuera… tú idea de terminar con la dicotomía alma/cuerpo me recuerda a los primeros esbozos de Freud con los cuales pretendia quitar un poco el estigma a lo sexual… pero será Baudrillard quien nos recuerda que la seducción está en otra parte… una vez que se racionaliza el deseo sexual la seducción encontrará su camino para crear nuevos tabúes y estigmas.. deseos y perversiones… y tal vez es eso lo que genera el deseo… te recomiendo mucho leer “De la seducción” de Baudrillard… saludos!

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    1. Leí muy animada tu respuesta, en verdad me llena de satisfacción la búsqueda por la precisión conceptual.
      Sí, el goce (de origen lacaniano) tiene una raíz con la energía libidinal, como bien señalas; pero contrario a lo que dices y contrario también a la corriente freudiana sobre que el deseo siempre va en pos de la falta (el encadenamiento, o Don Juan) para mí su belleza está en que nos permite el encuentro con lo otro al modo de la mística cristiana o como lo plantean algunas corrientes orientales. Por eso decía que “nadar en el deseo o ser en el deseo” es, según yo, no lo que intenta acabar con la dicotomía mente/cuerpo, si no lo que demuestra precisamente su falsedad; de esa manera Santa Teresa se funde en Dios; se hace una. De esa manera para el sexo tántrico participamos de la unión con la energía de un todo…
      Mi problema con la corriente psicoanalítica del deseo es que pareciera que siempre estamos insatisfechos o cortados y que en ese sentido todo los relatos que nos construimos (los que evidencian nuestro deseo) dan cuenta de un tipo de trauma (la castración, el Edipo, el tabú, etc.) Mi idea es que, si esto mismo se lee de otra forma, no como una patología, no como una falta sino como una unión, puede ser muy ilustrativo; de ahí que también mencione que el deseo crea nuestra identidad, es a partir de lo que deseamos que damos cuenta de cómo percibimos lo que es normativo o no. Por eso lo perverso, la transgresión de la Ley, me parece tan fascinante porque habla más de nuestro poder imaginativo, que de eso que nos falta.
      Saludos de vuelta y gracias por comentar, me anima a seguir!.

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  5. Sí, la verdad al leer tu escrito en una primera instancia, por la naturaleza del escrito y los terminos que usas, lo ví primero desde una perspectiva muy del psicoanalisis… que para serte sincero también me parece que completa bien tu respuesta a mi comentario con el rollo del registro de lo Real en Lacan, y el Principio de Nirvana… pero creo que lo mejor no es contrastar tu escrito con la teoria Lacaniana… si no verlo como algo nuevo… y de esa manera me parece muy interesante y muy rico… Me gusta esa reflexión sobre lo Otro que haces, eso que abre… y además como creas ese vínculo entre el estado de extasis de Sasha, entregada a su inmediatez… entregada a su presente… con Dios, basicamente, en un sentido amplio… con esa reflexión sobre lo ilusorio de lo temporal y lo dicotómico (que también me recuerda a la metafora que usa Lacan con la banda de Moebius para decostruir esa dicotomia 😡 ) … Eso sin duda es siempre liberador y marca un antes y un después en la vida de uno.. Ojalá un dia podamos movernos sobre y através del pensamiento dicotomico que el lenguaje nos ha impuesto… Es la primera vez que veo tu blog y sin duda volveré… sigue así 🙂

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    1. Siii! culpo a la tradición occidental por hacerme creer que lo otro me falta, cuando todos y yo somos uno mismo, jajaja…. Bromeo.
      Me gusta mucho lo que proponen las místicas orientales respecto al ego por ejemplo, para ellos no hay ego y obviamente para el psicoanálisis ha sido muy difícil tratar todo lo que esa idea conlleva, pero de esa banda el que me agrada bastante es Jung, porque se metió en ondas orientales también, escribió sobre yoga, mitos, etc. Yo estoy masomenos en esa línea, la de no ego, sí unión, pero me faltan las palabras para expresarlo teóricamente,
      Vuelve los miércoles, hay entradas nuevas. Me dará mucho gusto seguir contrastando conceptos.
      Un abrazo.

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      1. Sí, de hecho eso es en lo que se diferencía el psicoanalisis europeo, (francés y argentino) con el psicoanalisis américano (gringo)…. la relación con el Ego, el psicoanalisis y la psicologia en general americana es conocida como “psicologia del Yo”, o “psicologia del Ego”, por que su principal tendencia es fortalecer los mecanismos de defensa, su autocontrol, el poder sobre el Ello, en cambio el psicoanalisis europeo es más crítico con los paradigmas sociales y morales, y hace una reconciliación entre el Ello y el Yo, debilitando el Superyo… permitiendo una mejor salida y expresión de las pulsiones… dando con ello alivio a los síntomas psicóticos, perversos y sobre todo neuróticos que la represión social genera en las personas… Pero más cercano a lo que mencionas sobre el no ego, me parece el pensamiento de Krishnamurti.. quien dice “beauty is where the ego is not”… tiene mucho de la filosofía oriental, algo cercano al Zen y eso… y también toca el tema del pensamiento dicotómico caracteristico de occidente en el mismo tenor que estamos hablando aqui… un saludo Kat, me daré una vuelta los miercoles por aquí. x)

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